Serrano Dorantes
Emely, 3°D
Universidad
Autónoma de Tlaxcala
Mi
Experiencia Durante la Pandemia
A
principios del año 2020, noticias anunciaban la aparición de un nuevo virus
surgido en China y lamentablemente se dio el primer caso del virus llamado
COVID-19 (coronavirus). Nunca nos imaginamos que este virus nos cambiaria la
vida a todo el mundo.
Cada
vez que pasaban los días, los casos de contagiados subían muy rápido y subía la
cantidad de muertes que no podían parar, declarando así una emergencia mundial.
El virus logro salir de China a expandirse en otros países a causa de los
viajes de pánico que hacían las personas por el temor de contagiarse, llegando
así tiempo después a México.
Me
acuerdo que en ese entonces, Tlaxcala era el único estado de la Republica
Mexicana sin tener casos de COVID-19, hasta que después de unos días, surgió el
primer caso. Era un poco obvio que en cualquier momento este virus tenia que
llegar a nuestro estado, y finalmente esto sucedió.
Mi
ultimo día de clases fue un viernes del mes de marzo, estaba con mis amigas
pasando un buen rato y platicábamos de lo mismo: Tareas, chismes, le beca, era
un día normal para nosotras en ese entonces. Al final de las clases recuerdo
haberles dicho: “Nos vemos el lunes” cuando me iba con destino a mi casa;
estaba totalmente equivocada.
Días
después, anunciaron la suspensión de clases presenciales en todo México:
significante de una pandemia mundial. Nunca había estado en una situación como
esa, no ir a la escuela se sentía verdaderamente extraño. Pensaba que serian
como vacaciones para mi todo ese tiempo hasta que volviéramos a clases, pero no
fue así.
Para
no perder el ciclo escolar, decidieron tomar las clases desde casa: clases en
línea. Para mi era totalmente desconocido, no sabía si esto resultaría buena
idea para nuestro aprendizaje, pero no me preocupa del todo porque solo era
temporalmente hasta abril; no fue posible.
Cada
día se presenciaban más casos y muertes que era imposible regresar a clases
presenciales, así que las clases en línea seguían hasta que se tranquilizara
todo lo que estaba pasando. Esperaba el momento que dijeran que regresaríamos a
clases, pero nunca llegó.
No podía salir de casa sin llevar mi
cubrebocas, algo que nunca utilizaba en la vida y ahora es lo primero que
tienes que utilizar si quieres salir de casa. Muchos negocios cerraron sus
puertas, no había casi personas en la calle como de costumbre, surgieron muchas
compras de pánico y en fin de cosas que no se veían normalmente.
No
pude ver a mis amigos por casi un año, fue mucho tiempo para mí. Extrañaba las
salidas que teníamos, verlos todos los días en la escuela, todas las risas y
bonitos recuerdos que vivimos antes de la pandemia, eran como una segunda
familia para mí.
Durante
la pandemia empecé a conocer, explorar muchas cosas. Descubrí nuevos gustos,
tal vez cosas nuevas para mí y la mayoría fue por Internet, era obvio porque no
podía a salir por ese miedo de contagiarme. Eso es una de las cosas que me
gusto de la pandemia, conocer las cosas que ahora las disfruto gracias al
encierro que tuve en mi casa.
Pasaban
los meses y las cosas se calmaban poco a poco, se veían mas personas en las
calles obviamente con su respectivo cubrebocas y guardando su sana distancia.
Tal vez ya era algo con que lidiaremos toda la vida, este virus nunca se ira,
permanecerá toda la vida hasta que uno muera.
Se
empezaron a crear las primeras vacunas, aunque no elimina 100% este virus,
servía como protección para nuestro cuerpo. Me daba risa al escuchar a gente
diciendo que la vacuna no servía, que todo lo del COVID era un invento de
gobierno, te ponían un chip para que nos vigilen y muchas cosas verdaderamente
estúpidas acerca de la vacuna como pretextos para no ponérselas.
Ahora
los casos de COVID-19 son cada vez menos, mucha gente ya empezó a trabajar,
negocios abiertos nuevamente y gente en las calles como antes, pero aun
cuidándose para no arriesgarse a contagiarse.
Me
dejo una experiencia buena, aprendimos a sobrevivir en la pandemia, los métodos
para cuidarnos y la importancia de la vida. Lamentablemente muchísimas personas
fallecieron a causa de esta enfermedad, que lucharon por su vida, pero fue algo
en vano y como debieron de sufrir sus familiares, fue un golpe tan desgarrador
para ellos.
Ahora
en adelante nos queda cuidarnos los unos a los otros, siempre tener su kit
especial a donde quieran que vallan, no estar en un lugar con muchas personas y
si sospechan de tener algún síntoma, no duden de ir al doctor, para tratarlo a
tiempo y que no sea una desgracia más adelante.
Aprendamos
a vivir en esta manera y no queda de otra que seguir adelante.
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